miércoles, 8 de marzo de 2017

He visto muchos atardeceres, no en todo el mundo , ni siquiera en todo mi país, pero desde que los conocí, hace 32 años, me enamoré de los atardeceres patagónicos. aquí les dejo tres muestras de ellos. que las disfruten.



En orden descendente. Atardecer en Península Valdés - 29 de enero de 2017

Las dos imágenes siguientes: Atardecer en Trelew, 11 de Febrero de 2017. Entre la primera y segunda imagen hay, apenas, cinco minutos de diferencia y fueron obtenidas desde el patio de mi casa.

martes, 7 de marzo de 2017

Regresando...

¡Cuánto tiempo sin compartir nada aquí! Bueno, ya lo dije: lo haré cuando sienta esos deseos. Por hoy, quiero dejar un poema de una de mis poetisas (o poetas, como prefieran ustedes) preferidas, Sara Teasdale, nacida y muerta en USA (1884-1933). De vida muy desdichada nos legó, sin embargo, poemas de exquisita sensibilidad, uno de los cuales comparto aquí con ustedes. Que lo disfruten.

VENDRÁN LLUVIAS SUAVES
Vendrán lluvias suaves y olores de la tierra
Y golondrinas que girarán con resplandeciente sonido
Y ranas que en los estanques cantarán durante la noche
Y cerezos de tembloroso blanco
Y petirrojos que vestirán plumas de fuego
Y silbarán sus canciones en los alambres de las cercas
Y nadie sabrá que hay guerra
Nadie se preocupará del fin de la guerra
A nadie le importará
Ni a los árboles ni a los pájaros
Si la humanidad se destruye totalmente
Y la misma primavera, al despertarse al amanecer
Apenas sabrá que hemos desaparecido.

Siempre me quedó grabado este poema de Sara Teasdale, el que Bradbury incluyó en Crónicas Marcianas.Quizás por mi edad en ese entonces, 17 años en 1972, en plena guerra fría, con Vietnam y la amenaza atómica pendiente sobre la humanidad, impresionó mi cerebro de adolescente y ya no lo olvidé. Lo he transcripto tal cual lo recuerdo, así que sepan disculpar los errores que puedan existir. La imagen que acompaña este texto fue tomada el 31 de marzo de 2013, a orillas del Lago Futalaufquen, en mi provincia del Chubut.Así, entre las piedras, como un mensaje de esperanza, crecen estas plantas de flores tan bellas.